Noble Silencio

El silencio que penetra la mente

Un periodo de profundo silencio se observa en el monasterio desde el final de la meditación sentada de la tarde hasta después del desayuno de la mañana siguiente. Esto es profundamente sanador. Permitimos al silencio y a la calma que penetren nuestra carne y nuestros huesos. Permitimos que la energía de la sangha y su plena conciencia penetre nuestro cuerpo y nuestra mente. Volvemos a nuestros cuartos lentamente, conscientes de cada paso. Respiramos profundamente y disfrutamos de la tranquilidad y el frescor. No hablamos a la persona que camina a nuestro lado. Ella o él necesita también de nuestro apoyo. Podemos permanecer en el exterior, con los árboles y las estrellas, unos diez minutos aproximadamente, luego nos dirigimos hacia el interior para usar el baño, cambiarnos e ir directamente a la cama. Recostados sobre nuestra espalda, podemos practicar la relajación profunda hasta que llegue el sueño.

Hojear todas las prácticas