Escuchar la campana

Escucha, escucha, este sonido maravilloso me devuelve a mi verdadero hogar.

Cuando oímos el sonido de estas campanas de plena consciencia, dejamos de hacer lo que estemos haciendo y ponemos nuestra atención en la respiración. Al detenernos para respirar y recuperar la calma y la paz, nos hacemos libres, nuestro trabajo se hace más gozoso y el amigo que está ante nosotros se hace más real. Cuando regresemos a nuestras casas, podremos emplear como campanas de plena consciencia el timbre del teléfono, las campanas de las iglesias, el grito de un bebé o, incluso, las sirenas de ambulancias y bomberos. También puedes instalar en tu computadora el programa Mindfulness Clock para que te recuerde detenerte y respirar. Bastan tres respiraciones en plena consciencia para relajar la tensión de cuerpo y mente y recuperar un estado mental fresco y calmado.

Hojear todas las prácticas