Meditación sentada

No intentes alcanzar nada

Sentarse a meditar es regresar a casa y poner nuestra atención en cuidar de nosotros mismos. Nos sentamos derechos, relajados, y regresamos a la respiración. Ponemos toda la atención en aquello que está dentro de nosotros y a nuestro alrededor. Dejamos que se haga espacio en nuestra mente, que nuestro corazón se vuelva más amable y bondadoso. El fin de la meditación sentada es disfrutar, no intentes alcanzar nada.

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