vivir despiertos

9/5/16 por Hermana Hai Nghiem

Celebrando los infinitos regalos de la Tierra

La Maison de L’Inspir entrevistó a la hermana Hai Nghiem (hermana Armonía) después de recibir la transmisión de la lámpara en la Gran Ceremonia de Ordenación el pasado mes de Abril en Plum Village.

Cuál es tu nombre?

Me llamo hermana Hai Nghiem.

Qué edad tienes?

33 años.

Cuándo y dónde fuiste ordenada como monja?

Fui ordenada en Febrero del 2008 en Plum Village.

Dónde vives actualmente?

En el New Hamlet, en Plum Village.

Qué significa para ti haber recibido la lámpara?

Para mí, recibir la lámpara significa crecer en nuestra comunidad. Quiero decir: ser más madura en la práctica, más sólida. Cuando pienso que ahora tengo la lámpara, recuerdo mi compromiso con la comunidad y la confianza que la comunidad ha puesto en mí. También quiere decir que aprenderé nuevas cosas ahora. Participaré de reuniones con mis hermanos y hermanas mayores. Y así comprenderé mejor a la comunidad.

Por el momento, quiero desarrollar mi capacidad de compartir, ser capaz de contar mis vivencias, compartir el Dharma, compartir mis experiencias.

Ser un maestro del Dharma en la tradición de Plum Village no es para repetir lo que Thay nos ha enseñado, ni recitar los sutras de memoria, sino que es para encontrar nuestro propio camino, nuestro estilo, nuestra propia manera de compartir nuestras experiencias.

Estoy un poquito asustada de hacerlo pero, al mismo tiempo, me da mucha felicidad.

Cuál es la práctica de Thay que más te gusta?

Respirar! Me encanta esa práctica. Nunca te aburre. Es siempre interesante y también siempre me lo olvido! Es para nuestro propio placer pero, al mismo tiempo, es muy, pero muy profunda. Suelo estar con mucho dolor de cabeza. Es mi práctica lo que me ayuda a atravesar esos dolores. También suelo estar de mal humor y el respirar me ayuda a transitar esos momentos. Y también me ayuda cuando todo va bien, pues todo va mejor aún. Y, al margen, lo que me parece fantástico es que es una práctica que no es necesariamente budista, sino que cualquiera puede practicarla.

Qué te gustaría contrale a nuestros amigos de la Maison de L’Inspir?

En primer lugar me gustaría decirles muchas gracias! Porque tengo muchos amigos cuando regreso allí. Y son personas muy fieles que participan siempre de cada Día de Plena Consciencia que organizamos. Compartimos nuestra alegría y serenidad. Aprecio mucho esto. Cuando participo del compartir del Dharma, son momentos muy vívidos, muy reales. Muchas de las personas nos ofrecen sus diferentes talentos y habilidades; algunos arreglan las flores, otros ofrecen talleres de Tai Chi, talleres para educadores o jóvenes estudiantes, otros ayudan a la hermana Giac Nghiem con los asuntos administrativos y muchas otras cosas por el estilo. Lo que también me gusta mucho es que se siente un gran espíritu de fraternidad entre los practicantes, ya sean vietnamitas, los que hablan francés o inclusive aquellos que no lo hablan.

Son ellos los que espero que nos motiven para que pronto haya una Maison de L’Inspir también para hermanos monásticos varones. Si este pedido fuera hecho por los laicos, eso tendría mucho peso, más que si fuera hecho por los monjes. También quiero agradecer a todas las personas que leen (tanto en Francia como en otros países) el blog de la Maison de L’Inspir y que practican con nosotros. Saber que la gente nos lee nos motiva a querer escribir más.

A continuación el gatha de la observación profunda, escrito por la hermana Hai Nghiem en su ordenación:

Yo soy la madre y soy su hijo

Inmersa en la Tierra sin tiempos

Tu eres el árbol y yo la fruta

Tu eres la estrella y yo también

Đất mẹ thở cho con (Madre Tierra respira por mí)

Mặt trời cha hôn con (Padre Sol dame un beso)


Con bước chân hôn mẹ (En cada paso, te abrazo Madre)

Con thở biết ơn cha (En cada paso, te agradezco Padre)


Thầy chỉ đường đi rồi (Thay nos mostró el camino)


Độ đời con khỏe nhẹ (de servir al mundo, con energía y benevolencia)


Cả nhà về anh ơi (Oh hermanos míos, estamos todos unidos)

Chị em hát xuân ca (Escuchemos a nuestras hermanas cantando a la primavera)


Aquí su explicación:

Mi gatha habla, en primer lugar, de mi infinito agradecimiento hacia mis padres, mis hermanos, mi maestro, mi familia espiritual y la Tierra o la Naturaleza en general. Manifiesto, de manera no-mental, mi sentimiento físico, desde mi cuerpo, de ser madre; mi propia madre está presente en mí, pero también siento el vínculo maternal que me une a todo. Cuando tenía 19 o 20 año con desesperanza decidí que no iría a dar a luz. Pero hoy día he desarrollado una práctica real de revelarme a mi misma la niña interior, feliz o herida, que vive en cada mujer y en cada hombre, en mi hermano monástico y en mi hermana monja, en mis padres, etc. Es una visualización que practico a diario. Así es como genero sensibilidad y cariño y la desesperanza ya no es necesaria. Puedo hacer mi parte en el cuidado de los niños que sufren en este mundo.

Soy también la niña que es escuchada. Me alimento de la alegría, creatividad, momentos emocionantes, del asombro y compartiendo; la sensibilidad y ternura que genero hacia otras personas hace que mi niña interior también se sienta bien. Y luego soy también la Madre Tierra y toda la vida que de ella nace. Retorno incesantemente en contacto con los infinitos brotes nacientes y la desintegración, el renacimiento de la vida y la muerte. Que valiosas lecciones sobre la impermanencia y la no-separación! Tomo pequeños pasos abandonándome a la riqueza de nuestra Madre Tierra, Criatura de la Tierra .. y también siento en mi alma las almas ardientes de las futuras generaciones que quieren vivir pero ven como yo, ven como nosotros destruimos su posibilidad de vivir. No claudicaré hasta que ya no haya más aguas contaminadas, ni aire contaminado, ni árboles talados, ni animales asesinados ciegamente, ni niños, hombres y mujeres denigrados, su divinidad ridiculizada.

El árbol, la fruta, la estrella, «tú eres quien eres», me recuerda a mi padre. Él me dio tanto nutrimiento espiritual y me enseñó a observar la naturaleza en profundidad. Me tomó fotos cuando yo tenía entre 7 y 11 años de edad y yo estaba vestida apenas con un traje de baño, una corona y pulseras hechas con hojas de castaño, enhebradas con ramitas. Siempre me decía que, a los tres años, yo ya sabía el nombre de muchas hierbas silvestres y sabía diferenciar cuales eran comestibles de las que no. Es por que él me contó todo eso que yo sigo disfrutando de aprender sobre plantas y cuando estoy viajando siempre descubro los árboles frutales y también los pájaros y animales, antes que las señales viales en la ruta. Poco a poco me voy dando cuenta que eso es estar plenamente viva, al menos para mí: reconocer y regar en mí misma las semillas de la belleza, de la bondad y del amor que la vida nos ofrece. Me sería imposible sobrevivir mucho tiempo solamente entre computadores, automóviles, negocios y edificios.

Ya en la segunda parte del gatha, que está escrita en vietnamita, celebro estos infinitos regalos: la Tierra, el Sol, la brisa, las caminatas, el camino espiritual, mi maestro y mi Sangha. Recibo plenamente el sólido apoyo que me dan Thay y la Sangha para continuar comprometida con la transformación de las aflicciones y el servicio, para encontrar en mi compromiso la fuente del bienestar y caminar de manos dadas, con mi familia de sangre y con toda la Sangha en los campos de la eterna Primavera, del Reino de Dios y el infinito amor del corazón transformado.

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