vivir despiertos

13/7/14 por Stuart Watson

Mi experiencia como miembro de la Orden del Interser

Una Entrevista con Stuart Watson

Que te inspiró a querer convertirte en un miembro de la Orden del Interser?

Después de dos años aquí en el monasterio, buscaba una manera de integrarme y comprometerme más formalmente tanto con Plum Village como con la práctica.

Haber tomado los 14 Entrenamientos de la Plena Consciencia simboliza mi fé y confianza en la Sangha y en la práctica. También expresa mi lealtad y compromiso con Thay, con Plum Village y la práctica de la Plena Consciencia. Quiero servir a la comunidad en todo aquello que pueda.

Es un verdadero compromiso aprender como compartir la práctica de la plena consciencia y sus frutos con otras personas y aprender también como formar una Sangha.

Desde que te convertiste en un miembro de la OI, como ello afectó tu práctica y tu compromiso con la Orden?

Mi vida aquí en Plum Village no se ha modificado mucho desde que soy miembro de la OI. Fuera del monasterio no hay monásticos que faciliten las prácticas, por lo tanto los practicantes laicos deben hacerlo. Pero en Plum Village hay muchos monjes y monjas para facilitar las reuniones, entonces los amigos laicos no suelen facilitar tanto. Yo trato de asumir mayor responsabilidad con la práctica y el bienestar de aquellos que llegan, o que se acercan por primera vez a Plum Village. A veces también tengo la oportunidad de ayudar a organizar días de práctica y de facilitar sesiones del “compartir del Dharma”.

Ha habido desafíos o logros con que te hayas deparado ya siendo un miembro de la OI?

Logros.... He tenido y disfrutado la oportunidad de encontrarme con otros miembros de la OI, especialmente en Gran Bretaña. He hecho algunos buenos amigos. Es muy bonito tener contacto con personas que tienen un fuerte compromiso con la práctica y viven en medio de la sociedad. Cuando regreso a Escocia, mi país, siempre me aseguro de tener tiempo para ellos, ya sea para conversar por teléfono o en persona.

Siempre me impresiona la habilidad de algunas personas que se ganan la vida y mantienen su bienestar en medio de la sociedad y, a su vez, llevan adelante una Sangha. Sé que ello implica mucho trabajo y que a veces puede tornarse muy difícil.

Desafíos en la OI.... A veces me siento un tanto cohibido de ser un miembro de la OI y tener que usar la chaqueta marrón. Todavía no me siento muy confortable vistiendo la chaqueta marrón o perteneciendo a la Orden, creo que es porque me siento como un poco separado de las otras personas. Ese es un desafío, aprender a ser natural como miembro de la OI y usando la chaqueta marrón.

Hace ya más de seis años que estas viviendo aquí en Plum Village. Que es lo que te inspira a continuar aquí?

Me gusta mucho la vida aquí. Hay un equilibrio entre meditación, trabajo y juego que te hace sentir muy bien. En un mismo día puedo pasar tiempo en el salón de meditación, trabajar en la huerta, compartir un picnic en el jardín con otros amigos de la comunidad y jugar al futbol con los hermanos monásticos por la tarde.

Recuerdo que cuando vivía en Edinburgo, me sentía muy solo y propenso a pasarme el día viendo TV o tomando alcohol. Mi vida no era muy plena. Aquí disfruto el vivir en una comunidad y estar con gente todo el tiempo. Me es muy satisfactorio saber que mi vida aquí tiene significado y contribuye a ayudar a muchas personas.

También disfruto del apoyo que recibo para mi práctica de parte de todos en la comunidad. La energía espiritual aquí es muy fuerte y eso me nutre a cada día. Ya no me imagino viviendo en una ciudad y sin ese soporte de la práctica y la comunidad.

Después de seis años, has considerado ser ordenado como monje?

Si, ha habido momentos en los que pensé en ser ordenado, en especial cuando he salido de gira con la Sangha. Tengo muy claro que no hay anda más importante para mí que cultivar la plena conciencia y compartir la práctica con otros. Y parece mucho más sencillo compartir la práctica si eres monástico. He visitado escuelas con los monjes y monjas y compartir la práctica de la Plena conciencia con los niños ha sido muy emotivo. Los niños son tan receptivos con la práctica y yo sé que la plena consciencia puede ayudarlos mucho en sus vidas. Cuando yo era niño los monásticos no venían a mi escuela y creo que eso es una pena!

Pero en concreto, en lo que se refiere a mi aspiración para ser ordenado como monástico, ésta no es tan fuerte. Tengo una profunda aspiración de sanarme, de cultivar la felicidad y de ser tocado profundamente por la vida. También tengo la profunda aspiración de ayudar a otros a hacer lo mismo. Pero no creo que se necesite ser monástico para llevar adelante esto o para disfrutar de los beneficios de la práctica de la plena conciencia.

Tengo la convicción que cualquiera que se aplique a cultivar las prácticas básicas de Plum Village, ya sea laico o monástico, rápidamente experimentará los maravillosos frutos de la práctica. Como laico, aquí puedo saborear eso teniendo el espacio y la libertad para vivir y practicar de una manera para mí genuina.

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